La luna

La Luna es el único satélite que tiene nuestro Planeta Tierra.

Imagen de la luna llena (Jackal Pan / Getty Images)

El origen de la Luna

Las recientes investigaciones indican que hace 4.500 millones de años, un cuerpo del tamaño de Marte chocó contra la Tierra poco después de su formación y los escombros que quedaron en órbita a su alrededor tras el impacto fueron juntándose entre sí hasta dar lugar a nuestro satélite.

Es por ello que La luna esta formada por materiales ligeros, como el regolito, o polvo lunar. Que en origen se encontraban en La Tierra.

Huella de Buzz Aldrin marcada en el regolito lunar - Apollo XI (NASA)

Las muestras traídas a La Tierra por diferentes misiones espaciales (382 kilos) así lo atestiguan.

¿Por qué siempre vemos la misma cara de la Luna?

Como sabréis La Luna tiene una cara oculta, es decir, que siempre muestra la misma cara hacia la Tierra.

Eso no quiere decir que La Luna no gire, sino que por el contrario ese efecto se produce porque nuestro satélite da un giro completo sobre si mismo cada orbita que completa.
Es decir al mismo tiempo que La Luna se va desplazando por su órbita alrededor de La Tierra, va girando sobre si misma. Con lo que siempre podemos ver la misma cara.

Dicho de otra forma: la Luna tarda lo mismo en rotar una vez sobre sí misma que en dar una vuelta a su órbita alrededor de la Tierra (poco más de 27 días).

Este curioso fenómeno de sincronía no lo es tanto... se lo conoce como acoplamiento gravitacional (o acoplamiento de marea).

Y se produce por la fuerte atracción gravitacional que se ejerce entre dos cuerpos que orbitan

De echo encontramos otros cuerpos en el sistema solar que están acoplados gravitacionalmente a sus planetas.

Como por ejemplo los cuatro satélites principales de Júpiter (Ío, Ganímedes, Calisto y Europa) que siempre muestran la misma cara al planeta rojo.

Como también ocurre con Metis, Adrastea y Amalthea. Los asteroides Phobos y Deimos, que orbitan Marte. Pan, Atlas, Prometheus, Pandora, Epimetheus, Janus, Mimas, Enceladus, Telesto, Tethys, Calypso, Dione, Rhea, Titan, Iapetus que orbitan Saturno. Miranda, Ariel, Umbriel, Titania, Oberon que orbitan Urano. Proteus, Triton que orbitan Neptuno. Y Caronte que orbita plutón.

Imagen de las dos caras de la Luna (NASA/GSFC/Arizona State University)

Observación de La Luna

La observación de La Luna es la mas accesible de las observaciones astronómicas.

Por su gran tamaño y gran luminosidad (debido a que es el cuerpo celeste que se encuentra muy cerca) La Luna es observable con pequeños instrumentos astronómicos: Unos binoculares o un catalejo sobre un sencillo trípode de fotografía, son suficientes para disfrutar de observar nuestro satélite.
Un pequeño telescopio (casi de juguete) es suficiente para introducir a pequeños y mayores en la astronomia.

Por contra a lo que podamos pensar, el mejor momento para observar La Luna no es en Luna llena, puesto que su gran luminosidad no nos permitirà apreciar los detalles de su superficie con la nitidez adecuada.

Es mejor observar La Luna cuando se encuentra en fase creciente o decreciente.

La mejor zona para observar es la conocida como terminador, la línea que separa la parte iluminada de la oscura. Donde las sombras son más largas y nos permiten apreciar mejor los detalles de la superficies lunar.

¿Solo puedo ver el 50% de la superficie de La Luna?

No! Debido al movimiento de libración (oscilación que hace La Luna) podemos ver un 5% de la cara oscura de La Luna.

Uso de filtros para observar la Luna

Para una mejor observación de La Luna con un telescopio es recomendable el uso de un filtro polarizador.

Los cráteres y los mares de la Luna

Los principales accidentes geográficos observables en La Luna son los cráteres y los mares.

En la Luna hay 5.185 cráteres de más de 20 km de diámetro fácilmente observables, hasta el más grande de la cara visible de La Luna, el cráter Bailly que mide 303 km de diámetro. Que podemos observar en luna llena, momento en que el terminador cruza sus paredes.

Los cráteres más famosos son:

  • Tycho: el prominente cráter radial que se encuentra al sur de la Luna, que recibe el nombre del astrónomo Thyco Brahe, deslumbrante en binoculares o un telescopio pequeño, con 85 kilómetros de diámetro es el gran cráter más joven del lado visible.
  • Copérnico: otro cráter radial rodeado de un mar oscuro que le da un gran contraste, tiene 93 kilómetros de diámetro.
  • Aristarco: mide 40 km de diámetro. Se aprecia como un punto en la Luna cuyo brillo se distingue del resto, fácil de ver incluso a simple vista. También tiene una estructura de bandas radiales como Tycho y Copérnico, aunque más oscuras.
  • Platón: es otro de los más famosos, tiene 100 km de diámetro y 1000 metros de profundidad. Se encuentra situado entre el Mare Imbrium y el Mare Frigoris, en el extremo oeste de la cordillera de los Montes Alpes. Es uno de los rasgos lunares más populares y observados, visible con cualquier tipo de telescopio.

Por otro lado las grandes planicies lunares se conocen como mares.

Se trata de grandes superficies cubiertas por las erupciones de lava de La Luna. Los mayores son observables a simple vista desde La Tierra.

Son fácilmente distinguibles por su color oscuro, debido a su carácter basáltico que refleja menos la luz solar que las zonas altas cubiertas de regolito.

La nomenclatura tradicional para la Luna también incluye algún océano (oceanus), lago (lacus), marisma (palus) y bahía (sinus).

Hay 26 mares en la cara visible de La Luna, los más destacables son:

  • El Mar de la Tranquilidad (Mare Tranquillitatis) que fue donde alunizó el Apolo 11 y donde Neil Armstrong puso el pie en la Luna.
  • El Mar del Frío (Mare Frigoris) que tiene más de 1.500 km de diámetro.
  • Y el más grande de todos, el Océano de las Tormentas (Oceanus Procellarum) que tiene 2.500 km de diámetro y se formó con la erupción espontánea del magma de la Luna (sin que ningún meteorito chocase contra la Luna).

Mapas lunares y nomenclatura

Aunque la Luna se observo desde antaño, no fue asta la observación con los primeros telescopios, cuando en 1611 Galileo Galilei publicó un mapa en que asignaba letras y números a los diferentes accidentes geográficos.

Michael Florent, astrónomo del rey Felipe IV de España, publico en gravados en 1645 su mapa donde bautizó los accidentes geográficos con nombres de la aristocracia europea, filósofos, científicos y exploradores. De los 325 nombres que en el aparecían solo se conservan Langreno, Endimión y Pitágoras.

En 1651, el astrónomo y físico jesuita Ferrara Giovanni Battista Riccioli publica el Almagestum novum que asignaba nombres de filósofos y astrónomos a los cráteres y ... a los mares, la mayoría de los cuales se han conservado.

Mapa Lunar de Riccioli
El mapa de la Luna de Riccioli, del que a día de hoy se conservan la mayoría de sus nombres.

Del 1834 al 1836, Johann Heinrich Mädler y Wilhelm Beer, publicaron el Mappa Selenographica, en cuatro volúmenes, que incorpora 133 nuevos nombres de astrónomos, geógrafos, matemáticos y naturalistas.

En 1878 Julius Schmidt publica la Charte der Gebirge des Mondes que en sus 25 hojas recoge 32.856 cráteres y añade 76 nuevos nombres a los accidentes geográficos.

En 1913, con la llegada de la fotografía astronómica, la inglesa Mary Adela Blagg recopiló, en base a las placas fotográficas tomadas por Julius Franz y Samuel A. Saunder, la Collated List of Lunar Formations que le valdría ser la primera mujer en ser elegida miembro de la prestigiosa Royal Astronomical Society en 1916.

En 1935, fruto del trabajo de Blagg y con Karl Müller dentro de la Comisión Lunar de la recientemente creada Unión Astronómica Internacional (IAU) trabajó intensamente para estandarizar la nomenclatura lunar, vieron la luz los dos volúmenes Named Lunar Formations, que fue aceptada internacionalmente.

Desde entonces no se han hecho modificaciones sustanciales a esta nomenclatura, a excepción de una serie de nombres para cráteres menores designados hasta entonces por letras.

En 1960 la sonda soviética Luna 3 fotografió la cara oculta lunar y con ello se designaron a los cráteres cercanos al Mare Moscoviense con nombres de cosmonautas rusos fallecidos, mientras que los situados cerca del cráter Apollo recibirían nombres de astronautas muertos de misiones norteamericanas.

Recientemente la sonda espacial de la NASA Lunar Reconnaissance Orbiter (LRO) trazó un catálogo de alta resolución de los cráteres lunares gracias a su altímetro láser, con una precisión vertical de 10 centímetros.

Los eclipses lunares

Se produce un eclipse de Luna cuando La Tierra impide que le lleguen los rayos de sol, interponiéndose entre ambos.

Eclipse lunar
La Luna en el cono de umbra (Infografía de la NASA)

Porqué no tenemos un eclipse cada mes por la rotación de la luna en torno a La Tierra?
Pues porqué la órbita de la luna no es paralela a la órbita terrestre, sino que está inclinada 5º. Lo que hace que no siempre queden completamente alineados El Sol, La Tierra y La Luna.

Inclinación de la órbita de La Luna
Inclinación de la órbita lunar (Infografía de la NASA)

En función de la posición de La Luna dentro del cono de sombra que proyecta La Tierra cuando se interpone entre ella y el sol, podemos diferenciar tres tipos de eclipses de Luna: total, parcial o penumbral.

  • Eclipse total: Cuando toda La Luna queda detrás de la sombra de La Tierra.
  • Eclipse parcial: Cuando La Luna solo queda parcialmente en la sombra que proyecta La Tierra.
  • Eclipse penumbral: Cuando la Luna solo pasa cerca de la sombra de la tierra (la denominada penumbra)

A diferencia de los eclipses solares, un eclipse lunar puede verse en toda la mitad oscura de La Tierra. Por lo que son más comunes.